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sábado, 22 de diciembre de 2012

Mozart contra las barreras sociales

La directora Inma Shara junto a sus pupilos bolivianos.

La orquesta ProArte tenía seis intrusos anoche entre sus atriles. Seis bolivianos de entre 12 y 16 años compartían música en un concierto con la orquesta española en el Museo Thyssen. El recital, de carácter solidario y bajo la batuta de la directora vasca Inma Shara, es una idea de Ayuda en Acción para potenciar la integración de los niños del pueblo boliviano de San José de Chiquitos a través de la música.

La directora viajó hace unos meses hasta Bolivia para conocer la Orquesta Juvenil Municipal donde tocan estos seis jóvenes, en una zona de larga tradición musical desde el barroco gracias a las misiones de los jesuitas en la zona, que llevaron hasta allí la música española del Siglo de Oro. “Siempre he entendido la música desde los escenarios, pero allí aprendí a entenderla en los ojos de los niños. La música como herramienta de superación de las barreras sociales”, comenta Shara.

En Bolivia todo es modesto: los instrumentos, las partituras y la propia orquesta, pero anoche estos chicos se atrevieron con Shostakóvich, Mozart o Grieg. Y eso que en su pueblo hasta hace unos años no había ni agua ni luz, y vienen de familias desestructuradas. La orquesta es su válvula de escape. “Lo que no les falta es ilusión y una madurez inusual para niños de esta edad. Es maravilloso”, confiesa la directora.

viernes, 21 de diciembre de 2012

Puro barrio madrileño

Leiva en El templo de Susu, en el barrio de Malasaña.

1. Café Madrid. Voy mucho desde hace años. Antes me gustaba ir de noche a tomar daiquiris, ahora disfruto más por tarde tomando un vino y charlando con el dueño del local, que es un pintor genial. El café es precioso y siempre suena Sam Cooke. (Belén 7)

2. El Comunista. Me encanta este sitio. Pido pisto y me siento en la mesa del rayito de sol a leer el periódico. Me gusta ir solo y luego caminar hasta El Retiro. Lleva abierto desde 1890, por lo que tiene mucha historia. Huele y sabe al Madrid más castizo. Tiene una onda muy familiar y se come mejor que bien. (Augusto Figueroa, 35)

3. Parque del Capricho. Esta en la Alameda de Osuna, mi barrio. Una auténtica joya desconocida. Pertenecía a la finca privada de los Duques de Osuna. Mi padre me llevaba los domingos desde que tengo uso de razón y nunca he dejado de ir. No hay mes que no me acerque a perderme entre sus hermosos lilos y almendros. Allí hay miles de olores que me transportan de nuevo a mi infancia. (Paseo de la Alameda de Osuna)

jueves, 20 de diciembre de 2012

Nathalie Stutzmann canta y dirige a la Orquesta de Valencia

Nathalie Stutzmann en su faceta de directora de orquesta

La contralto Nathalie Stutzmann debutará este viernes en el Palau de la Música dirigiendo a la Orquesta de Valencia, combinando su doble faceta de cantante y directora.   en el concierto que concluye la temporada de Abono de Otoño. La intérprete francesa ha cantado con los maestros Seiji Ozawa, Simon Rattle y Mariss Jansons, entre otros. Por otro lado, colabora habitualmente con formaciones como las Filarmónicas de Berlín y Viena, la Sinfónica de Londres o la Orquesta de París.

En la primera mitad del concierto de Valencia, dedicada a Johann Sebastian Bach, dirigirá diversas suites y sinfonías, y cantará una selección de arias de las Cantatas nº 133, 169, 170 y 174, así como el Erbarme dich, mein Gott de la Pasión Según San Mateo. En la segunda parte abordará las dos suites de L’Arlésienne, de su paisano Georges Bizet.

Víctor Manuel: “Nadie va a hacer jamás que me sienta extraño en Cataluña”

En cantante Víctor Manuel en pleno concierto.

Esta noche Víctor Manuel regresa a Barcelona para presentar en el Gran Teatro del Liceo (21.00) su espectáculo Vivir para cantarlo,un recorrido personal por las canciones más relevantes de su ya larga carrera en un formato íntimo acompañado solo por un piano y una guitarra. Víctor Manuel San José (Mieres, 1947) se inició en el mundo de la música en 1966 y desde entonces ha editado más de 30 discos. El último con un extracto de esta gira. “Nunca he tocado en el Liceo, ni siquiera he estado viendo otro espectáculo, pero conozco bien su importancia en toda Europa”, señala el cantautor asturiano.

Pregunta. Se trata de una gira autobiográfica, ¿cierto?

Respuesta. Sí, quería hacer algo que no hubiera hecho antes y que no hubiese visto hacer. Es un concierto muy hablado, voy explicando cronológicamente las canciones.

P. Su último disco con material nuevo se publicó hace ya cuatro años...

R. Estoy componiendo pero ahora sacar un disco es echar una botella al mar, no sabes quién la recibe, pero si tus armas son escribir canciones y cantarlas no puedes renunciar. El país está lleno de gente escribiendo canciones, pero la mayoría ha interiorizado que de esto ya no se vive, es un trabajo de fin de semana y el resto del tiempo hay que dedicarse a otra cosa.

P. ¿Cuál es el papel de la industria discográfica en ese contexto?

miércoles, 19 de diciembre de 2012

¿La última Navidad de Nadia? No

Bandas como El sueño de Morfeo, Maldita Nerea, Mala Rodríguez, Russian Red o el excantante de Sexy Sadie Jaime Soriano versionan All you need is love, de The Beatles, en un vídeo musical que aspira a conseguir 17.000 euros para Nadia, los que faltan para pagar su próxima operación. Esta niña de Mallorca sufre tricotiodistrofia, una enfermedad genética degenerativa de las consideradas raras, que acorta su esperanza de vida.


En el vídeo, la pequeña de siete años se presenta y explica en primera persona lo que le ocurre antes de que los músicos interpreten la pieza que compuso Lennon adaptada por Soriano. La enfermedad que padece no deja que sus órganos crezcan y se desarrollen con normalidad. Solo 24 personas en el mundo presentan sus mismos síntomas, cuatro de ellas españolas. Estas pueden ser las últimas navidades para Nadia, empieza diciendo el vídeo, si no se pone remedio.

El Kursaal afronta 2013 con una reducción de su presupuesto del 23%

El director gerente de la Fundación, Iker Goikoetxea, con el resto de patronos

La Fundación Kursaal afronta el curso que viene con una reducción de su presupuesto de un 23,2% respecto a 2012, lo que hace un total de 1,5 millones de euros, según han explicado esta mañana los responsables de la institución. La rebaja no supondrá, según los mismos, un detrimento en la calidad de los espectáculos que ofrezca el auditorio donostiarra. El director gerente de la Fundación, Iker Goikoetxea, ha detallado que a la hora de elaborar el presupuesto, el Kursaal ha decidido ser prudente con los cálculos sobre los ingresos procedentes de taquilla porque se programarán menos espectáculos, un total de 32, ocho menos que el curso que acaba, y por la previsible reducción de ventas por la subida del IVA.

Jáuregui, Alonso y Rosa Díez logran los principales premios parlamentarios


Premios muy repartidos, no por toda España, como señala el tópico de la lotería, sino por el espectro político. Los premios a diputados y senadores que anualmente conceden los informadores de la Asociación de Periodistas Parlamentarios, han transitado por la derecha, la izquierda, los nacionalistas y las bisagras. El más deseado, al que aspira todo parlamentario, el premio Castelar, al mejor orador, ha recaído en el socialista Ramón Jáuregui, en pugna con la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría y el portavoz de CiU, Josep Antoni Duran Lleida. El azote de la oposición fue para el portavoz del Grupo Popular, Alfonso Alonso y el Azote del Gobierno, a la presidenta de UPyD, Rosa Díez. Los premiados no quisieron ni pudieron desasirse de la crisis económica a la que aludieron constantemente y al ser una gala organizada por periodistas, las menciones a la situación laboral del sector con más de cuatro mil informadores despedidos en los últimos años, incitaron a los parlamentarios a dedicar sus premios a los trabajadores de los medios de comunicación. Pero también hubo reivindicación a la labor de los políticos, a la tarea de los parlamentarios.

A pesar de la pesadumbre que afloró en muchos momentos por la situación de gravedad económica y social, el acto celebrado desde hace veinticinco años transcurrió con buen humor y con olvido momentáneo de las diferencias políticas ya que la mayoría de los parlamentarios y dirigentes, de diferentes partidos, compartieron mesa y mantel. Así la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría compartió cena con el presidente del Grupo Socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba, que flanquearon al presidente del Congreso, Jesús Posada. En una mesa contigua, el portavoz del Grupo Popular, Alfonso Alonso, departía con la portavoz del Grupo Socialista, Soraya Rodríguez.

martes, 18 de diciembre de 2012

Canciones para reparar un tejado

Roi Basanta

“Nuestra aldea necesita muchas reparaciones. Hay que arreglar tejados y tapar muchos huecos”, reconoce Rosa Freire, presidenta de Aldeas Infantiles SOS Galicia. La ONG tiene 13 hogares en Redondela, lo que llaman la “aldea” desde hace cuatro décadas, dos casas de familia y cuatro centros de día que atienden a unos 180 niños y niñas de la comarca de Vigo. El 70% de su presupuesto procede de los bolsillos de sus asociados, unos 12.000. “Llevamos cuarenta años trabajando pero en este momento estamos perdiendo socios, porque para muchas personas incluso pagar esta cuota se vuelve imposible”.

En vista de las dificultades, Freire se puso manos a la obra. Y pensó en organizar un concierto, el primero en la historia de la entidad en la zona. Durante la primavera pasada, un día llamó a Iván Ferreiro. El músico vigués no lo dudó un instante. “No solo me dijo que sí, sino que propuso el lugar y la fecha”, explica. Consiguieron la cesión gratuita del Teatro del Centro Cultural de Novacaixagalicia en Vigo para el único día libre del artista en estas Navidades. Y, por fin, juntos acaban de anunciar que el recital se celebrará el próximo viernes, 21 de diciembre (21.30 horas).

“Llevo un año muy bueno porque estoy tocando mucho y mola, de vez en cuando, devolver algo de lo que te dan”, afirma Ferreiro. “Teniendo el teatro ya lo teníamos todo para montar un concierto en formato pequeño y barato”. Y pequeño, no lo será tanto. Además de Iván y de su hermano Amaro, en el escenario la cuadrilla de obras se completará con Nicolás Pastoriza, Eladio Santos y Roi Basanta, de The Blows, en representación de la escena viguesa. En avión, el único gasto que se detraerá de la recaudación íntegramente destinada a Aldeas Infantiles, llegarán a lo largo de la semana, Antonio López Noni, cantante de la banda granadina Lori Meyers, Rubén Pozo, quien fuera la otra mitad del dúo Pereza, y el dominicano Álex Ferreira. Si hubiese que pagarles a todos, tampoco saldría barato.

Además, la casa de Ferreiro, en Gondomar, será su centro de operaciones, local de ensayo, hotel y restaurante. “Tengo dos pianos, guitarras y amplificadores. ¡Nos reuniremos en el salón e iremos montando cenas! El jueves por la noche habremos decidido el repertorio entre todos porque buscamos divertirnos y hacer un concierto que valga muchos euros y, para eso, cuento con buenos socios”, dice. Y habrá otro regalo. Al comienzo del recital se proyectará el cortometraje de Icíar Bollaín 1, 2, 3… CASA, una mirada de la realizadora madrileña a la vida cotidiana en las aldeas rodado en El Escorial. De las 900 entradas disponibles entre 15 y 20 euros, ya se ha vendido casi la mitad del aforo. También se ha habilitado una fila 0 para canalizar donaciones (con el número de cuenta 2080-5000-61-3001948600) y un evento en Facebook, en el que se podrán seguir los detalles del concierto (Iván Ferreiro & amigos por Aldeas Infantiles SOS de Galicia).

No rendirse


Hace años, en una deprimida zona minera del norte de España, vi una larga hilera de edificios baratos y mezquinamente feos, renegridos por la humedad y aplastados bajo la tristeza de un cielo color plomo. En mitad de ese murallón sombrío había una ventana, solo una, igual de pequeña que las demás, pero llena de tiestos. Y el verdor de esas hojas iluminaba el mundo. Quién vivirá ahí, pensé con admiración. Quienquiera que fuese, no se había rendido.

¿Qué hace que, ante una misma circunstancia difícil (pobreza, enfermedad…), algunas personas sean capaces de salir adelante y otras no? Desde luego, lo primero que hace falta es tener suerte. Pero también hace falta no rendirse, y para ello la belleza es una ayuda. Cateura es un mísero pueblo de Paraguay enclavado junto a un inmenso basural. El profesor Favio Chavez estaba intentando enseñar música a los chavales para sacarlos de la calle, pero no tenían instrumentos. Revolviendo entre los montes de mugre, un día apareció un estuche vacío de violín y eso les dio la idea: se convirtieron en luthiers de los desperdicios. Por ejemplo, hacen violonchelos con latas de aceite y cucharas viejas como clavijas. Han creado toda una orquesta, la Orquesta de los Instrumentos Reciclados. Hay un vídeo increíble que cuenta todo esto http://www.youtube.com/watch?v=7IfmCMTjABk. También en España hay algo parecido; el cantautor Rafa Sánchez montó hace dos años el proyecto Fábrica de Canciones, para que personas sin hogar compusieran temas contando su propia historia. El disco, titulado Ni genios ni artistas e interpretado por Pedro Guerra y otros, acaba de salir a la venta. Como explica uno de los participantes en otro vídeo conmovedor (http://www.youtube.com/watch?v=ny7A-rOji5U), volver a “tener música en el corazón” le cambió la vida. Un pequeño brote verde de belleza para seguir andando.

FUENTE: El País - CULTURA

Artículo de Rosa Montero

Marina Heredia: “La industria del disco ha tenido al flamenco en un rincón”

Marina Heredia en el ensayo de 'A mi tiempo' para la la Bienal de Sevilla.

La cantaora granadina Marina Heredia ha presentado este lunes en Granada su reciente espectáculo, A mi tiempo, del que saldrá el próximo año un nuevo disco autofinanciado. La artista ha destacado la dificultad actual de los cantaores para publicar sus trabajos. “La industria del disco ha tenido al flamenco en un rincón”.

Heredia dará este sábado un concierto en el Auditorio Manuel de Falla de Granada para presentar su proyecto, con el que ha hecho una revisión del flamenco en diferentes épocas para "actualizar" cantes y cantaores y reivindicar el tiempo personal. En su espectáculo, que se presentó en la Bienal de Flamenco de Sevilla, contará con la colaboración especial de la Comparsa de los Gitanos del Puerto de Cádiz y la de su padre, Jaime Heredia El parrón.


Con A mi tiempo, Heredia ofrecerá un repertorio con palos que hasta ahora no había tocado en público y temas variados, dedicados a homenajear a grandes del flamenco para reivindicar este arte. "El flamenco es el último remanso de paz que nos queda. Llegas a un espectáculo, apagas el móvil, te olvidas de todo y hasta del tiempo que llevas disfrutando", considera la artista.

En la actuación que ofrecerá en Granada, Heredia se atreverá con una milonga o una caña, que hasta ahora no había interpretado en sus discos, pero también con fandangos, seguirillas y una bulería para rendir tributo al Lebrijano. Entre sus temas ha destacado además una rumba para recordar a Bambino, una bulería por Camarón y un tango en honor a Enrique Morente.

Del concierto en el Auditorio Manuel de Falla saldrá en 2013 un disco autoproducido que llevará el mismo nombre del espectáculo, A mi tiempo. La cantaora se ha referido a lo "complicado" que es grabar un disco de flamenco, por lo que se ha considerado afortunada al poder autoproducirse con un repertorio de temas seleccionados por ella misma.  "La industria del disco ha tenido siempre al flamenco en un rincón, ahora no se apuesta nada por este género", resalta la cantaora Heredia durante la presentación de su nuevo espectáculo.

lunes, 17 de diciembre de 2012

La Sinfónica cierra con tres conciertos una semana maratoniana


La Orquesta Sinfónica de Galicia, dirigida por Víctor Pablo Pérez, ha celebrado tres conciertos –el jueves en Vigo y viernes y sábado en A Coruña-, en los que tras acompañar a Ainhoa Arteta en los siempre exigentes Cuatro últimos lieder de Richard Strauss, se enfrentaba a la monumental Sinfonía nº 9 de Anton Bruckner. Ha culminado así una de las semanas de trabajo más duras de sus más de veinte años de historia, con ensayos desde el lunes hasta el jueves por la mañana y tres conciertos consecutivos de jueves a sábado.

En el del sábado, Arteta puso cierta emotividad y grandes dosis de entrega a un ciclo que no parece corresponder bien a su voz, algo falta de peso en el registro más bajo de esta partitura y sometida a un excesivo esfuerzo que bien puede ser la causa de un vibrato demasiado amplio y alguna vacilación ocasional en la afinación. En cualquier caso, su gran capacidad de expresión y su presencia escénica suplieron cualquier problema vocal, obteniendo una merecida ovación del público. Víctor Pablo Pérez y la OSG hicieron un más que correcto acompañamiento.

Si el programa del concierto dirigido el día 3 por James Conlon parecía diseñado para someter a una dura prueba la calidad de la orquesta, el de esta última ha llevado al límite la resistencia física y emocional de sus componentes. El rendimiento de una orquesta se debe medir desde el punto de vista artístico y un exceso de horas de ensayo o de conciertos puede comprometerlo gravemente.

En la Sinfonía nº 9 de Bruckner, la Sinfónica acusó el esfuerzo de toda la semana, lo que sin duda explica ciertas imprecisiones habidas. Desde el punto de vista formal, ha sido una versión correcta, eliminando cierto excesos de anteriores interpretaciones de Bruckner, algo más equilibrada en dinámica y sin ciertas exageraciones expresivas, que antes nunca faltaban en la sucesión de clímax y pausa de cualquiera de sus sinfonías.

Hubo grandes solos de trompa, oboe y violín y la sección de trompas estuvo a su enorme y acostumbrada altura. Solo faltó el largo aliento y la tensión mantenida necesarios para hacer un Bruckner de gran altura. El Palacio de la Ópera, con una notable presencia de público, se llenó de sonido durante más de dos horas. La emoción, causa primera y consecuencia final de la música, habrá de esperar su turno.

domingo, 16 de diciembre de 2012

LEGO: Piezas preciosas

Ambiente de trabajo en la sede de LEGO en Billund (Dinamarca).

Aterrizan en Billund aviones menudos de morro rojo que parecen payasos, y las edificaciones pintadas de azul al borde de la pista remiten ya, de entrada, a las de LEGO, la empresa en la que trabajan 4.000 personas, de 6.000 que habitan en este lugar de Dinamarca. Un pueblo a una marca pegado: en un minuto se fabrican aquí 42.000 piezas para juguetes de construcción que viajan a 130 países donde son acogidos con entusiasmo. Hasta el cartel de entrada en la carretera remite a viviendas acoplables, la base del sistema LEGO. Una fotógrafa, un fan adolescente, una periodista, cada uno con un interés particular (fotografiar, admirar, ver), pisamos intrigados esta tierra madre del juguete educativo. Una historia de éxito que nació aquí en 1932 de la mano de Ole Kirk Kristiansen, carpintero detallista que hacía muebles y techumbres y por incendios varios hubo de aplicar un plan B a su vida.
Leg godt (juega bien, con calidad) es el significado de las letras mayúsculas de la marca que celebra su 80º aniversario; se vende a lo grande (ocho sets por segundo) y tiene un club de fans de cuatro millones de seguidores inscritos. Fue uno de sus hijos, Godtfred, el que tomó la decisión en 1958 que representaría el cambio de concepto: de la madera al plástico, de la pieza suelta a la encajable, del juguete terminado al personal, inventado por uno mismo; del juguete sin más al “jugar y aprender” que define su filosofía. Bien educativo el invento. ¿Saben cuántas combinaciones son posibles con solo seis bricks(ladrillos) LEGO de ocho puntos de anclaje? “915 millones”, desvela Jan Christensen, director de comunicación. Al adolescente fan se le iluminan los ojos considerablemente.
Todo parece organizado y limpio aquí en Billund. Por una calle vacía cruza un camión de colores chillones, amarillo y rojo. Pone LEGO en grande y la imagen remite a escena de serie inquietante a lo Twin Peaks (que me perdonen). Por las ventanas del coche se ven casas modernas y otras años treinta, gasolineras, supermercados, gente en bicicleta o haciendo footing por senderos jalonados de árboles y pastos… Esto podría ser un LEGO City cualquiera; nosotros mismos, cual minifiguras de la marca (la familia más extensa del mundo, 4.000 millones de ellas fabricadas desde que nacieron a mitad de los setenta) en un panel de construcción… Reina el silencio en el lugar, salvo en el hotel y el parque de atracciones Legoland, abierto desde 1968, que ya nada tienen que ver con LEGO mismo, salvo por un puñado de acciones. Todos los parques (cuatro) fueron vendidos al grupo Merlin Entertainments en 2005, tras más de un lustro de pérdidas (solo en 2004, más de 250 millones de euros). Fue un punto y final y un inicio. “Nos desviamos de nuestros orígenes. Vivíamos con orejeras, confiados en ser los mejores del sector, sin inmutarnos, hasta que el mercado demostró que no era así. Dejaron de comprarnos. Solo la interacción con los fans nos salvó”, dice Poul Schou, vicepresidente, 34 años en la casa.

Hoy el llamado Legoland Billund Resort sigue siendo atracción turística aquí por antonomasia; los visitantes se agolpan a las puertas del parque embozados. Hace ya frío. Son los últimos días antes del descanso invernal para las atracciones. Dentro del hotel arden las chimeneas, todo espacio aparece decorado con motivos de la casa madre, escenas según colecciones (piratas y loros y mares y selvas y tesoros), y el adolescente fan se entusiasma con ellos y contempla tan detenidamente una reproducción de La Gioconda a lo brick como criticará luego el parque Legoland desde su experiencia y conocimiento: “Lo mejor son las maquetas de la zona inicial, increíbles, ciudades enteras, puertos y aeropuertos, las naves de Star Wars… luego ya el resto no vale tanto, un parque de atracciones sin más”. Deja dicho.
Las edificaciones de la empresa están repartidas por la localidad, aquí producción, allá diseño, acá oficinas… Muchas con fachadas acristaladas, coloristas, tan integradas en el paisaje que cuesta imaginar tan alta acción y productividad… Billund está ubicado entre costa y costa en Dinamarca. Muchos empleados se desplazan desde allí hasta aquí cada mañana. Hay quien vive hasta en la cercana Alemania. Huele a vida cotidiana, a monotonía de reloj marcando las 24 horas al ritmo en que se afanan personas y máquinas. La cadena nunca para. Aquí se produce el 60% de las piezas, según forma y color, y según dictan los robots de control que vemos deslizarse por los pasillos (entre altas medidas de seguridad, carteles de empleados del mes, paneles y despachos): unas moles de color azul con un número que van cargando cestas con piezas rojas, rosas, azules…, las distribuyen y vigilan. Se descarta mucho: el control de calidad es alto; los moldes, muy afinados. Luego las piezas se ­empaquetarán en las cajas debidas y clasificadas por edades (el sistema del sistema LEGO, lo llaman) en lugares como Monterrey, en México, según los modelos: desde la serie Duplo, para más pequeños, hasta últimas como Arquitecture o las más queridas, Star Wars, Harry Potter, Piratas del Caribe o las LEGO City, que entusiasman al fan adolescente. Pero son muchas más – más o menos técnicas, elaboradas o selectas (ver www.lego.com)–. Los grandes centros de distribución se encuentran en Tejas y Praga. América (el mayor mercado, con América Latina, que crece) y Europa agrupan a los 10.000 empleados fijos. Asia despega. Y tienen oficinas oteadoras de tendencias en Múnich, Los Ángeles o Tokio.
Todo esto lo cuenta el vicepresidente, Schou, en la cantina donde se reúnen para el almuerzo algunos de los 150 diseñadores (25% mujeres) de 19 nacionalidades, entre ellos la española Marta Fernández Valencia, de 28 años, ocupada en sacar adelante LEGO Friends, serie lanzada recientemente y pensada para niñas, en la que están muy empeñados ahora. “No tenemos una idea exacta de lo que quieren las chicas. Y eso es un reto para nosotros”, dice Schou. Marta, máster en diseño industrial, cuenta que de niña jugaba con barbies y LEGO simultáneamente y que hizo muchas prácticas especializadas antes de este sueño. “Aquí te implican en el proyecto de forma total, te ayudan a crecer”. Apasionada, nos da claves del juego diferenciado: las chicas socializan más, construyen en horizontal, juegan más para contar historias que para competir… Y trae consigo en una caja como de excursión a sus personajes, Andrea, Olivia, Mía, Emma…, y los acaricia mientras habla.
Ambiente distendido en la cantina. Dentro, como fuera, todo luce salpicado por alguno de esos 58 colores en que se construyen los más de 4.200 modelos de piezas que a día de hoy producen.
Cerca se encuentra el museo de la compañía. Kirsten Stadelhofer, ya jubilada, 37 años en la firma, lo enseña a los invitados. Y cuenta que sucedió un 28 de enero de 1958; ese día nació el ladrillo LEGO, el mismo que perdura (o casi, pues ha cambiado el tipo de plástico, de acetatos a ABS, no tóxico, más resistente y seguro) y que en la actualidad no sabe de crisis, pues no ha parado de dar beneficios desde 2005 (en 2011 ganaron 557 millones de euros netos). En Billund, LEGO, ya se ha dicho, lo es todo. Por eso, cuando hubo que atajar la crisis y despedir a 2.000 empleados, se vivió con dolor. “Hubo familias enteras afectadas. A muchos se les pudo rescatar cuando todo volvió a ir bien”. Algunos dependientes de comercio local preguntados confirman y recuerdan. La empresa despertó a tiempo, abandonó el camino trillado, convocó a fans, se abrió a nuevos formatos. Escuchó. Y produjo lo que se esperaba de la marca del buen juego. Cambio de cara y cargos. Jorgen Vig Knudstorp se convirtió en el primer presidente externo a la familia fundadora. “Diseñadores, ingenieros, mánagers; todos, en sintonía con el cliente, nos pusimos a ello”, sigue Schou.
Sin perder la esencia del juguete en sí, que implica imaginación, control manual y espacial, hasta reto físico y matemático, los nuevos productos tienen vocación más técnica (desde el Mind­storms, que nació de la colaboración con el MIT, al Bionicle) y/o digital. Han lanzado videojuegos (el primero, en 1997; el Universe, en 2010), películas y estrenan ahora, solo aún en EE UU y Alemania, Life of George, fusión de lo físico y lo virtual. Nos lo presenta David Gram, de 37 años, del llamado New Business Group. Lo pone sobre la mesa. Pequeñas piezas. Modelos a construir sugeridos por una aplicación descargada en el móvil. Tiempo marcado. “Es una fantástica manera de integrar la creatividad, la competitividad, y de llegar a clientes que aman las nuevas tecnologías”. Nuestro adolescente fan pregunta y se pone a ello. Elabora, fotografía, entra en competición. Y se engancha de inmediato.
En el museo se guardan fotos de la familia de Ole, originales de madera o de acetato, embalajes primigenios, publi­cidades según la época, imágenes de la cadena de producción con empleadas sonrientes, las figuras destacadas de la serie Star Wars, que representó un antes y un después en 1998: “Fue arriesgado, la primera vez que nos asociábamos a otra compañía”. Y a largo plazo, un acierto. Objetos de deseo. Tanto que repitieron con Disney o Warner Bross. También se ven modelos de ladrillo patentados en 1958 con bases diversas para impedir el pirateo, algo que hoy es plaga. Y tienen una cámara dedicada a los plagios, hechos en un pispás… Sucedió con la serie Ninjago. En horas ya había versión asiática. Espionaje industrial. Existe. Con LEGO y con las otras dos empresas por delante en el sector, Mattel y Hasbro, por este orden. Igual de copiados todos. ¿Y entre ellos? Sonrisas.
Una puerta y una señal de prohibido en la cantina señala que no se puede entrar en la denominada Design & Development Area. Desde el principio avisaron. Los empleados no hablan nunca de prototipos (ya elaboran los de 2014) ni de proyectos. No se pueden coger algunos folletos en la fábrica (“De uso interno”, indican) ni fotografiar paneles sobre el rendimiento de la producción en curso. Tampoco hablar de sueldos es apropiado, explican. Por cultura (danesa) y por política de la casa. Pero son buenos: un diseñador puede cobrar de entrada más de 2.000 euros. A la gente se la cuida: muchos empleados viven juntos, salen juntos; se fomenta el trabajo en equipo y la creatividad; hay muchas posibilidades de ascender (menos si eres mujer, lo citan en su informe de 2011 como objetivo incumplido) y una apuesta visible por lo ecológico y sostenible, por el beneficio local.
Solo lo mejor es lo bastante bueno, es el lema madre. Y parecen aplicarlo: en 2011 consiguieron uno de los objetivos soñados para cualquier fabricante que se precie: cero devoluciones de productos. Y otro: “Done is better than perfect” (algo así como “Mejor lo hecho que lo perfecto”) cuelga en el despacho de Tormod Askild­sen, encargado de la comunidad de AFOL (adults fans of LEGO), unos 150.000 miembros registrados, que son en un 14% chicas, un 41% padres, un 33% empleados técnicos… según una reciente encuesta. Todos constructores natos. Askildsen nos muestra el último vídeo que le ha llegado: personajes LEGO de El señor de los anillos celebrando el Hobbit Halloween (ver en rebrick.com). Y una plataforma llamada LegoCuusoo.com donde se exhiben diseños que podrían ser fabricados si tienen seguidores. “Si uno alcanza los 10.000, entonces nos lo pensamos”. Dieciséis personas trabajan en su equipo. “Apoyamos a las comunidades. Son de una creatividad extraordinaria, se mueven mucho, buscan espacios para reuniones, financiación… LEGO apenas organiza eventos, pero los apoya, usamos los bricks como moneda. Hay reglas estrictas en esto. En cualquier caso, nada comparado con lo que ellos hacen por nosotros”. Internet permite una interacción constante. Y nos regala dos revistas: Brick Journal, de EE UU (cuyo número de agosto se titula LEGO Superhéroes, behing the bricks) y otro de la española HispaBrick, que justo mientras esto se escribe celebra su primer encuentro de aficionados (info@hispa­brick­magazine.com). A través de ellos ­sabemos de grandes blogs: Brickset, The Brothers Brick, From Bricks to Bothans… Asombroso lo que se puede llegar a construir. ¿Y qué haría Askildsen con estas comunidades? Lo ha pensado: “Unir en un flashmob simultáneo a miles de fans de distintas ciudades en la misma actividad”.
De uno de estos grupos procede Jamie Berard, de 37 años, con formación de ingeniero industrial, uno de los mánagers encargados hoy de las series exclusivas, apasionado puro. “Yo estaba en el lugar apropiado en el momento justo”, dice. ­Participaba en una reunión de fans en ­Washington en 2005. Tenía un currículo largo de constructor y en 2000 fundó su propio LEGO Group. Conseguían dinero haciendo maquetas destacadas, alguna incluso en museos. “Aprendí mucho de la compañía que nos suministraba piezas y de los ladrillos mismos”. Hablaron con él porque estaban en ese periodo de la crisis en que miraron fuera. “Los fans dejaron de ser esos que se quejaban y punto. Querían tener uno en el equipo. Me ofrecieron un internado y luego contrato. Yo tenía un miedo inmenso de no estar a la altura”, dice sonriendo cual niño grande. Y lo es: es jefe, pero sigue construyendo, confiesa. “Los chicos de hoy están más cómodos con móviles y ordenadores, yo lo sigo estando en el suelo. Les pasa a muchos aquí, la compañía misma es la mayor comunidad de AFOL que conozco”. Nuestro adolescente queda admirado. Ha pasado de fan a devoto. Quiere ser Jamie de inmediato. Ser parte de la empresa. Preguntado luego, dirá que le ha faltado ver los diseños, prototipos, lo que hay sobre las mesas de los creativos… para ponerse a construir… Quizá ese sea el secreto, que es ver dos bricks y ponerse a unirlos de inmediato, como si te fuera la vida en ello.



viernes, 14 de diciembre de 2012

Música en sus múltiples variantes


Marioneta sinfónica. Stravinski ha generado numerosos conciertos didácticos. Sus composiciones El pájaro de fuego, La consagración de la primavera o Historia de un soldado se interpretan en todo el mundo, también para el público infantil. Ahora le llega el turno a Petrushka,la historia de una pequeña marioneta que se enamora de una bailarina que no le corresponde. La Orquesta Sinfónica de Madrid interpreta la pieza bajo la batuta de Titus Engel.
Teatro Real. Pl. Isabel II, s/n. Sábado y domingo, 12.00.

Villancicos de ultramar. El coro escolar Maximiliano Kolbe es una formación intergeneracional integrada por alumnos, profesores, familias y personal del centro homónimo. Ochenta personas que ofrecen el concierto Entre dos orillas, bajo la batuta del ecuatoriano José María Álvarez, que ha seleccionado canciones hispanoamericanas.
Casa de América. Marqués del Duero, 2. Sábado, 12.30.

Siglos de música. El ciclo Música en familia de la Fundación Juan March aúna la interpretación con la explicación oral o la contextualización mediante proyección de imágenes. Este sábado, la sesión Cuadros que suenan: de la vihuela a la guitarra eléctrica propone un recorrido a través de la música de los últimos cinco siglos. Las piezas se acompañan con cuadros de cada época que reflejan el contexto en el que se crearon. Los comentarios, a cargo del pedagogo musical Pepe Rey, complementan las interpretaciones de Gerardo Arriaga, que tocará vihuela, guitarra barroca, clásica y eléctrica.
Castelló, 77. Sábado, 12.00.

Rocas espaciales. Identificar un meteorito y aprender a extraer la información que contiene es el objetivo básico de un taller para familias en el que los asistentes tendrán a su disposición varios ejemplares de estas rocas espaciales para tocarlas y reconocerlas. Un expertocazameteoritos hablará también de los últimos caídos en nuestro país y dará pistas para reconocer uno falso.
CosmoCaixa. Pintor Velázquez, s/n. Alcobendas. Sábado y domingo, 11.00 y 16.00.

La noche vuelve a ser sintética


Ambiente en la sesión Phantom.
“Claro que la música electrónica va a más en Madrid. Tampoco era tan difícil: partíamos de cero”. La opinión de Tomás Fernando Flores, director de Radio 3 y valedor de los sonidos sintéticos desde el micrófono del programa Siglo XXI,resume bastante bien el estado de ánimo actual de la escena madrileña. La larga travesía del desierto está acabando y es posible que las cosas mejoren. Desde que, a finales de los noventa, el tecno fuera la fuerza motriz de la noche de la ciudad en la época de Óscar Mulero, la más rutilante estrella que han dado las cabinas del foro, la música hecha con máquinas había sido relegada a un segundo lugar. Pero algo está cambiando.

“Si por escena electrónica entendemos cosas grandes y comerciales, evidentemente, sí. Pero si nos referimos a algo con un sentido más underground, está casi como siempre: pequeñas fiestas para un público pequeño. Quizá no tanto como antes (hay brotes verdes ciertamente interesantes), pero residual comparado con otras escenas”, completa el diagnóstico Isaac Marcet, fundador de la web musical playgroundmag.net.


Hay que partir de una base: la electrónica tiene al menos dos ramas. Por un lado está la comercial. La que representa David Guetta, que suena en la radio y ahora llena estadios. La prueba es que la noche de mayor éxito del festival Rock In Rio fue aquella en la que la estrella era el dj francés que descubrió que el bakalao se vende a toneladas si lo desalas y haces croquetas. A su reclamo acudieron 60.000 personas, algo que no logró ni siquiera Maná.

Ambiente en la Sala Boite, en la calle Tetuán.

Por otro lado, está la electrónica para minorías. Música que a veces está relacionada con el baile, pero otras no. Que a veces tiene que más que ver con las vanguardias que con el pop. Esa, si no ha ido creciendo, por lo menos se está asentando. En parte como fruto de una tendencia mundial. “En un capítulo de Portlandia (una serie de televisión de referencia en el ámbito indie) ya lo avisaban: los hipsters han vuelto a dejar las guitarras en el trastero para recuperar los platos que abandonaron la última década”, asegura Marcet. A lo que hay que sumar una nueva eclosión del género, explica Dj Psychocandy. “Muchas de las cosas más excitantes que ocurren en la música actual vienen de la electrónica. Quizás sea por las continuas metamorfosis a las que está sometida. La última, la del dubstep, convertido en un amasijo sólido de ramificaciones en su mayoría de gran calidad”. Psychocandy es el alias bajo el que David G. Balasch, un treintañero catalán asentado en Madrid desde hace ocho años, ha pinchado electrónica en la cabina del Nasti o del Siroco. Balasch mantiene un interesante blog, Tower of Meaning, que hoy celebra su segundo aniversario con una sesión de Rolando, uno de los clásicos del tecno de Detroit. Será una noche muy especial, aunque solo sea por el hecho de que un dj de su trayectoria se preste a actuar en una sala pequeña.

Su método de trabajo como promotor, que se podría calificar de artesano, es muy revelador de cómo se mueve la escena de Madrid. “Ha sido complicado. Nos hemos intercambiado cientos de mails desde el verano. Y al final ha salido”, concluye. No es el único que opera así. Este fin de semana se celebran un puñado de fiestas de música electrónica que no convocarán a más de 300 personas. Hoy, además de en Siroco, en el Redrum de la Avenida del Mediterráneo o en Matadero, donde se celebra la tercera convocatoria de Rara Avis, que trae al estadounidense Jimmy Edgar como cabeza de cartel. Mañana, también en Siroco, se celebrará el Post Club. Y el domingo es el momento del alemán Legowelt en La Casa Encendida, una institución que, como en el caso de Caixaforum, ha apostado por traer refinadísimos artistas de la escena mundial.


Fue precisamente en la primera fiesta de Tower of Meaning en la que debutó en Madrid el músico con mayor proyección que ha dado la escena local desde Óscar Mulero: Miguel Barros, más conocido como Pional. Con 26 años, Barros dejó su trabajo en un estudio de doblaje para dedicarse por completo a la música. Ayer estaba en Barcelona, ensayando con su amigo John Talabot, músico barcelonés que es además el dueño de Hivern, el sello en el que grabará su debut, si su agenda se lo permite. Juntos llevan meses girando por el mundo. Ahora de teloneros del trío inglés The XX. Barros es muy crítico con la escena madrileña. “Desgraciadamente, no puedo dejar en buen lugar a mi ciudad. Últimamente, después de estar por Europa y Estados Unidos, me he dado cuenta de que tenemos clubes antiguos, con sistemas de sonido roñosos, sin mencionar el garrafón y cosas de ese tipo que son algo muy typical spanish. Quizás, puede ser, que sea una persona muy especial, pero ese es el Madrid que conozco. Considero que he estado en gran parte, por no decir la gran mayoría, de los clubes de la ciudad. Y no ha habido uno del que haya salido satisfecho”. Esas pegas se repiten constantemente. Los locales bien equipados se cuentan con los dedos de una mano. Nombres como Siroco, que se ha renovado recientemente, o Specka se repiten.

El último ciclo de la electrónica en Madrid podría marcarse entre dos sucesos que no son estrictamente musicales. Por un lado estaría el éxito de la Red Bull Music Academy, que llenó la ciudad de música desde el 23 de octubre de 2011, durante cinco semanas, dejando además unas nuevas equipaciones. Pero casi exactamente un año después, un festival en el que el cabeza de cartel era el dj estadounidense Steve Aoki terminaba en tragedia. El exceso de aforo y la deficiente organización del Madrid Arena terminaban con cinco personas fallecidas.

Los clubes veteranos intentan que esta tragedia no les afecte extremando las precauciones. Escrupuloso cumplimiento de las normas. Es el caso del Cassette Club, la sesión que se celebra en la sala Boite cada domingo. El mismo lugar acoge de miércoles a sábado la Boite Phantom. Cassette, junto a las sesiones de la sala Mondo de los jueves y sábados, son las mayores citas periódicas de la electrónica madrileña. Excepto cuando hay Goa, la macrofiesta que se celebra en Fabrik, la discoteca de Humanes que se ha convertido en la cumbre mensual del género. Varios miles de personas de toda España acuden allí para ver a las primeras espadas mundiales. “Yo no veo un renacer, para nada”, señala Petro Ortiz, de Tryp Family. Él empezó con Goa hace 18 años, y siguió hace ocho en Fabrik. “Lo que pasa es que la electrónica se ha vuelto masiva. Antes íbamos dirigidos a un público muy concreto. Y eso ha cambiado. Pero cada vez cuesta más sacar a la gente de casa. De la misma manera que cada vez hay menos clubes en Madrid”.

Algunos apuntan a que hay la misma cantidad de público, quizás menos, pero este ha cambiado. “Hay un salto generacional. Los adolescentes escuchan música en el móvil y buscan pildorazos que funcionen”, apunta Máximo Lario, de la promotora Intromúsica. Otros señalan que el mundo de la electrónica ha dejado de ser hermético. “Es verdad que el minimal y su ambiente se miraban demasiado el ombligo y la fórmula parecía agotarse. Hubo años de desierto, salvo Goa y Cassette Club. Ahora surgen propuestas interesantes de electrónica cada día. Ha habido un estallido de estilos con música de calidad que ha posibilitado todo esto”, dice el responsable de Eclecticlub, fiesta que volverá en enero a la sala Clamores. Este nacimiento de pequeños clubes es uno de los síntomas de que hay un mayor interés, como lo ha sido la celebración de festivales como ECO o 981, que fueron un gran éxito de público. “Yo ahí me di cuenta de que por fin había una demanda”, dice Tomás Fernando Flores. “Que, no nos engañemos, es lo que faltaba”.


Un fin de semana electrónico

2º Aniversario Tower of Meaning. Sala Siroco. Es una fiesta anual, y como tal es tratada con mimo. DJ Rolando, la estrella de hoy, fue miembro del mítico colectivo de Detroit Underground Resistance, autor del éxito Night of the jaguar. Es realmente raro verle pinchar en una sala pequeña.
Rara Avis. Nave de la Música, Matadero. Habitualmente estas fiestas se celebran en domingo y por las tardes. Esta empieza hoy a las 20.00 y tiene como estrella al joven productor de Detroit Jimmy Edgar.
Redrum Pub. Avenida del Mediterráneo, 10. Beni es un agitador de la noche madrileña. En enero reabrirá sus sesiones, como Eclecticlub en Clamores. Esta noche promete “fiestón” con Tadeo, Sabino González y Helena Gallardo.
Femur Club. Sala Specka (Orense, 26). El francés Etienne Jaumet es el protagonista hoy de este club que se organiza en uno de los locales que, aseguran, tiene mejor equipo de la ciudad.
Holy Dubs. Hoy en Dub Club (Badajoz, 11; Alcorcón). Las fiestas de este colectivo son de las pocas citas fuera de la capital en las que todos coinciden.
Frigays. Ohm Club (Callao, 4). Un club de house en el que pincha esta noche el veterano Iván Pica.
Post club. Mañana, sala Siroco (San Dimas, 3). Un entusiasta grupo organiza estas fiestas mensuales. El protagonista es en esta ocasión el inglés Evian Christ.
Mondo club (Arlabán, 7). Mañana es Jonh Digweeb, pero podría ser cualquiera el que actuara cada jueves o sábado en el Mondo, el club que dirige el DJ Gerardo Niva. Imprescindible.
Weekend Club. Sala Bash (Callao, 4). Orientado hacia el house. Wagon Cookin son los protagonistas mañana.
Soundays. La Casa Encendida. Por el patio y la azotea han pasado este año cosas realmente especiales. Celebraron su décimo aniversario con Pantha Du Prince y el domingo cierra el holandés Legowelt.
Cassette Club. Sala Boite (Tetuán, 27). La fiesta para aquellos que trabajan todo el fin de semana. Los que van a Cassette van a divertirse en serio el domingo.
Araña Sundays. Sala Marco Aldany (Princesa, 1). Este domingo no hay Goa, esa fiesta única que se celebra durante todo el día. Eso deja un hueco que cubrirá a duras penas esta sesión de las 17.00 hasta la medianoche.
Fuente: El País - CULTURA



miércoles, 12 de diciembre de 2012

Beyoncé, refrescante y con burbujas

Una de las primeras imágenes publicitarias de Beyoncé con Pepsi.

Beyoncé pone cara a Pepsi. La cantante, galardonada 16 veces con el Grammy, acaba de anunciar un chispeante contrato de 38,4 millones de euros con la popular marca de refrescos de cola, que el dueto vende como una nueva forma de colaboración para abrir nuevos caminos en el mundo de la música y acercar la experiencia digital a millones de fans que la estrella tiene por todo el planeta. Con este acuerdo, la cantante sigue los pasos de Michael Jackson, cuya larga relación laboral y publicitaria con la marca de refrescos estuvo llena de altibajos durante los años que duró.

Es de sobra conocido que la multinacional PepsiCo busca vías para reforzar su presencia en el mercado mundial de los refrescos y aperitivos, frente a potentes rivales como CocaCola y Kraft. La nueva asociación con Beyoncé es, por tanto, una vía adicional para llegar al público joven. Para ello, por ejemplo, se lanzará una lata exclusiva con la efigie de la popular cantante, algo que anteriormente solo había logrado Michael Jackson.


Las primeras de esta serie limitada empezarán a verse en marzo por Europa. Es solo un detalle. La asociación entre Beyoncé y Pepsi pretende ir más allá del mero anuncio televisado, aunque su primer espacio para la marca se emitirá durante la Super Bowl el próximo febrero. La artista actuará además en el descanso de la final de la liga de fútbol americano, el evento más seguido.

“Esta asociación está diseñada para que sea realmente creativa”, señala Pepsi en una nota en la que califica el acuerdo “pionero”, por lo que si funciona no sería de extrañar ver otros similares con conocidas celebridades patrocinadas por la marca de refrescos. La colaboración entre las dos partes se califica de muy amplia e híbrida, y se enmarca en la campaña Live for Now.


La lata exclusiva con la imagen de Beyoncé. / PEPSI
Beyoncé comenta que este tipo de colaboración le permitirá a la vez ejercer como mujer de negocios sin tener que sacrificar su creatividad. Pepsi será la patrocinadora de sus conciertos y participará de forma activa en la promoción de su próximo álbum, que está previsto lance el año próximo. Colaboración que señalan será beneficiosa para las dos partes.

“Es la perfecta socia y embajadora para Pepsi”, señala Brad Jakeman, presidente de PepsiCo Global Beverages Group, la división que se hacer cargo de los refrescos. Solo en Twitter, Beyocé cuenta con más de 6,6 millones de seguidores. Ese perfil digital se paga caro. De hecho, el social media es uno de los elementos que se citan de cara a la próxima campaña publicitaria.

La lata exclusiva con la imagen de Beyoncé.
Beyoncé, por su parte, dice que opta por compartir el escenario con PepsiCo porque es una compañía que entiende a los artista y como evolucionan. La marca de refrescos patrocina además programas de televisión en EE UU para buscar nuevos talentos en el mundo de la música, como X Factor, producido por Simon Cowell y con Britney Spears como juez, otra de sus musas.

Las agencias de publicidad en Madison Avenue también seguirán muy de cerca el desarrollo de esta asociación híbrida, especialmente ahora que otras marcas como Red Bull y Toyota buscan meterse más de lleno en el mundo de la música buscando el apetito de consumo entre la generación del iPad. Porque este tipo de asociaciones también tiene un riesgo: que al fan no compre la experiencia.

Muere Ravi Shankar, el maestro del sitar


El maestro indio del sitar Ravi Shankar, influencia de muchos artistas occidentales como The Beatles y los Rolling Stones, ha muerto a los 92 años, ha informado una fuente oficial. Shankar, padre de la cantante de jazz Norah Jones, ha fallecido en un hospital de San Diego (EE UU) en el que había ingresado para someterse a una operación, según la cadena de televisión india CNN-IBN.
Shankar padecía desde el último año problemas respiratorios y cardíacos, una condición que le llevó a someterse hace una semana a una intervención quirúrgica para reemplazar una válvula cardíaca.
"Aunque la operación fue exitosa, la recuperación resultó demasiado difícil para el músico de 92 años", han informado en un comunicado conjunto la fundación que lleva su nombre y su sello discográfico East Meets West Music. El artista tenía su domicilio en el sur de California aunque mantenía también residencias en la India.

 El primer ministro indio, Manmohan Singh, ha expresado su tristeza y ha dicho que con su muerte se pierde "un tesoro nacional y un embajador global de la herencia cultural de la India."
Ravi Shankar nació en la ciudad santa de Varanasi, sobre el río Ganges, el 7 de abril de 1920. Venía de una familia de brahmanes, la casta más alta en la sociedad hindú.
George Harrison se convirtió en su alumno en 1960 y colaboró con él en varios proyectos, como en un concierto celebrado en Bangladesh en 1971. George Harrison apodó a Ravi Shankar "el padrino de la música del mundo".
La actividad musical de Ravi Shankar ha sido intensa, destacando además de como instrumentista como compositor. Es autor de dos conciertos para sitar y orquesta, además de músicas para ballet y bandas sonoras para películas. Así mismo, ha protagonizado la película "Raga", centrada en su vida y en 1978 publicó el libro autobiográfico "My life, my music". Entre 1986 y 1992, Shantar fue miembro nominado en la Cámara Alta del Parlamento de la India.

martes, 11 de diciembre de 2012

El final de ‘La reina de la banda’

Jenni Rivera en una actuación en 2010

Lupillo Rivera, también conocido como El toro del corrido, contó una vez que su familia se había criado "en un barrio hardcore", un barrio duro de Long Beach, una ciudad de California a donde emigraron sus padres desde México.
Allí nació en 1969 su hermana Jenni Dolores Rivera Saavedra, que al cabo de un tiempo irrumpió en el mundo de la música de banda mexicana, coto cerrado de hombres duros, se ganó el alias de La reina de la banda y conquistó el mercado hispano de Estados Unidos y el mercado mexicano a través de la música y de la televisión.
El mundo de Jenni Rivera fue, como el de muchos hijos de emigrantes mexicanos de su generación, un híbrido estadounidense-mexicano, una mezcla de español e inglés, del business y de La raza. Un cóctel que quedó sintetizado en un tuit que entró en su cuenta un día antes de su muerte en un accidente de avioneta. "Congrats diva im so happy por todos tus logros". El mensaje bilingüe lo firmaba @MichoacanaFina. El día anterior La reina de la banda había cantado en el Arena de Monterrey, la capital del árido Estado de Nuevo León.
México era la matriz cultural de Jenni Rivera. Estados Unidos era su escuela empresarial. Aparte de haber vendido unos 15 millones de álbumes por todo el mundo, ella era una de las estrellas televisivas de la NBC Universal, donde hizo un reality show de éxito llamado I love Jennique se emitió por el canal por cable Mun2, orientado a público hispano.
También tuvo un programa de radio, una línea de ropa y una línea de cosméticos dirigidos a los hispanos. Ahora estaba preparando para la cadena ABC una comedia en la que iba a representar a una hispana soltera que lucha para sacar adelante a sus hijos.
Jenni Rivera tenía un historial personal que le hubiese permitido interpretar con naturalidad ese papel de mujer sufridora. Tuvo cinco hijos, pero sus relaciones sentimentales fueron abruptas. En especial la que tuvo con José Trinidad Marín, que fue arrestado en el año 2006 por abusar de sus hijas y de una hermana de Rivera.
A raíz del trauma que le provocó Trinidad, la cantante fundó una entidad de ayuda a mujeres matratadas, la Rivera Love Fundation. Otro de sus maridos, Juan López, acabó arrestado y encarcelado por tráfico de drogas en 2007, aunque ella se había divorciado de él en 2003.
Sus tormentos matrimoniales continuaron hasta el día de su muerte. El sábado, en Monterrey, La reina de la banda le contó a la prensa que estaba tratando de salir adelante, porque a ella le pasaban "cosas feas, como a cualquier mujer", porque ella, Jenni Rivera, era "una mujer como cualquier otra". En estos momentos se estaba separando de su último marido, el jugador de béisbol Esteban Loaiza, nacido en Tijuana, la histórica ciudad puente entre México y Estados Unidos.
La vida de Jenni Rivera tuvo un guión telenovelesco en el que tampoco faltaron las balas. En 2006 su hermano Lupillo iba en su camioneta por México y lo tirotearon: siete balas, salió ileso. El episodio final de la chica criada en el barrio hardcore de Long Beach ha sido su muerte en Nuevo León a bordo de una avioneta cuyos trozos quedaron esparcidos en un radio de 300 metros. En su página de Facebook sus admiradores ya escriben palabras de duelo en las dos lenguas de La reina de la banda.
"Una gran señora".
"Nadie la reemplazará".
"¡Te amamos!".
"I still can't believe you're gone".
FUENTE: El País - CULTURA

Antònia Font se salen por la tangente


Puede que fuese uno de los conciertos que mejor expresase el sentido del Primavera Club. Cierto es que el Arteria Paral·lel no es exactamente el perfil de sala de conciertos que inspira el certamen, pero no es menos cierto que las circunstancias vividas por el festival con el cierre temporal de la sala central, Apolo, le ha obligado a adecuarse de la mejor manera posible a las circunstancias y, desde luego, el Arteria se asemeja más a una sala que no el inhóspito y frío Sant Jordi Club. Pues allí, en el Arteria, junto a Sidecar y Monasterio epicentros naturales de un festival de salas, actuó Antònia Font en el concierto que a la postre suponía formalmente la apuesta más arriesgada de los tres días de programación. El riesgo, algo consustancial, al menos en lo teórico, a un festival que vive de plantear alternativas a la complacencia.
Antònia Font habían preestrenado Vostè és aquí en Vic, cuando el disco no se conocía y el lenguaje del directo apropiado a esta colección de 40 canciones apenas se había expresado. Porque en el fondo no es tan rompedor componer 40 canciones breves tal que suspiros, como escenificarlas una tras otra como si en realidad durasen lo que en pop acostumbra ser lo habitual. Se cambian los tiempos y la dinámica, el público se ve obligado a reaccionar 40 veces —¿aplaudimos?, ¿aplaudimos cada tres temas?, ¿esta canción, Aram, ya ha acabado y toca aplaudir o este breve silencio es un simple recurso para resaltarla?— y además ha de reaccionar ante una profusión de estímulos estilísticos —rock, baladas, sonidos añejos de ciencia ficción barata,reggae, medios tiempos, rumba, pop ochentero— que se amontonan uno tras otro sin que la propia cadencia del concierto conceda espacio a la digestión. El espectador es así víctima de una tormenta de arena en la que el impacto de un grano no tiene relevancia pues ya el siguiente y el siguiente y el siguiente alcanzan la piel. De repente, mientras el concierto avanza, aumenta la sensación de que en el fondo no importan tanto las canciones como su acción conjunta. La tormenta por encima del grano.
Ese es uno de los grandes riesgos del concierto planteado por el grupo mallorquín, lograr que un puzzle de 40 piezas no sea entendido como un todo fragmentado sino como un mapa musical homogéneo, un recorrido en metro atendiendo a la propuesta de la portada del disco, en el que se disfruta con el simple hecho de viajar. No importa tanto dónde se vaya como el hecho de moverse por esa colección de rúbricas que sustituyen a relatos completos. Síntesis versus desarrollo. Y eso cuesta, o al menos así se puede desprender de la reacción del público, que pasó en el Arteria de la alegría a la frialdad, de la tibieza al calor, de la apenas disimulada indiferencia a la entrega rubricada tras el final de la última pieza. Antònia Font propone un aprendizaje sin pautas, una lección en la que cada alumno escoge su forma de tomar, o no, unos apuntes que por otra parte nadie da.
Por fortuna, la materia viva del concierto, las canciones, son ciento por ciento Antònia Font. La pluralidad de melodías, arreglos, tiempos e historias son genuinamente suyas, así como ese dominio de la melancolía mezclada con la broma, el homenaje a sus querencias —la verbena, el surrealismo, los juegos de palabras— y ese añadido que muestra la fortaleza de una voluntad ajena a cualquier consideración externa que representa la inclusión, justo ahora, cuando nadie se acuerda de esta forma rancia de celebración nacionalista, de una versión en castellano de un tema de Tots Sants, Leyenda negra, que cuestiona el V Centenario.
Así las cosas, Antònia Font ofreció el concierto más arriesgado en un festival cuyo propio sentido, las salas de conciertos, parece que hoy en día también está en riesgo. Si resulta que vivimos en un país en el que la Administración mete la pata, el caso Madrid Arena, y acto seguido presiona de manera incomprensible para que los demás cumplan una ley que ya cumplían velando con alocado celo para que no sean tan lastimosamente incapaces como ella misma, entenderemos que el surrealismo es la mejor arma para referir algo inexplicable. En un mundo disparatado salirse por la tangente puede resultar cartesiano. Y la tangente es el hábitat natural de Antònia Font.