viernes, 6 de agosto de 2010

El código musical de Da Vinci

Mucho dio que hablar el “Código Da Vinci” de Dan Brown. Un bestseller de fácil lectura, cuya escritura se basó en una serie de licencias históricas que tomó el autor que desde su publicación en 2003 ha sido el objetivo de fuertes críticas de historiadores y expertos en arte. La verdad es que el libro de Dan Brown poco fundamento tiene, y su código es un producto de su imaginación, pero eso no quiere decir que no exista realmente un Código Da Vinci.

La Última Cena de Da Vinci

A Giovanni Maria Pala, un músico italiano, siempre le había llamado la atención el mantel pintado en “La Última Cena” de Leonardo da Vinci, ya que tiene dibujadas líneas horizontales. Las líneas verticales que aparecen en algunas partes del mantel en concordancia con los trozos de pan presentes en la mesa le hicieron pensar en la posibilidad de un pentagrama musical con notas.

El primer intento de tocar el pentagrama dibujado fue un completo fracaso, no sonó nada aceptable. Así que decidió estudiar más profundamente el cuadro de Da Vinci. El hecho de que los Apóstoles representados en el cuadro se agrupen de tres en tres, le hizo pensar en la posibilidad de que el ritmo fuera 3/4, como mucha de la música del siglo XV.

El resultado seguía sin ser del todo satisfactorio. Entonces decidió tomar también las manos de los apóstoles como notas (además de los trozos de pan), e interpretó el pentagrama de derecha a izquierda, siendo coherentes con la forma que tenía Leonardo da Vinci de escribir. El resultado que Pala obtuvo le sorprendió gratamente.







Pero no todo terminaba en el aspecto musical. Pala observó que las notas en su posición producían extraños símbolos, similares a la escritura cuneiforme, cuando se unía unas con otras mediante líneas. El experto Luigi Orlando examinó estos símbolos, llegando a la conclusión de que se trataba de una escritura en hebreo antiguo que decía:

Bo nezer usbi
Con Él consagración y gloria

Más allá de todo tipo de conspiraciones, el estudio de Pala demuestra el fuerte simbolismo de la obra de Leonardo Da Vinci, que no hace más que demostrar su genialidad como artista y su versatilidad en distintos campos.

El código musical de Da Vinci

Mucho dio que hablar el “Código Da Vinci” de Dan Brown. Un bestseller de fácil lectura, cuya escritura se basó en una serie de licencias históricas que tomó el autor que desde su publicación en 2003 ha sido el objetivo de fuertes críticas de historiadores y expertos en arte. La verdad es que el libro de Dan Brown poco fundamento tiene, y su código es un producto de su imaginación, pero eso no quiere decir que no exista realmente un Código Da Vinci.

La Última Cena de Da Vinci

A Giovanni Maria Pala, un músico italiano, siempre le había llamado la atención el mantel pintado en “La Última Cena” de Leonardo da Vinci, ya que tiene dibujadas líneas horizontales. Las líneas verticales que aparecen en algunas partes del mantel en concordancia con los trozos de pan presentes en la mesa le hicieron pensar en la posibilidad de un pentagrama musical con notas.

Una iglesia de 'El código da Vinci' revela un código oculto durante 600 años

La capilla de Rosslyn, un recinto escocés del siglo XV que juega un papel crucial en la trama del best seller 'El Código Da Vinci', ha ocultado en sus paredes un código musical secreto durante 600 años. Así lo sostienen dos estudiosos que han analizado las inscripciones de los arcos de la capilla y que afirman haber descubierto una partitura encriptada, según informa la web de la cadena CNN.

Los investigadores son Thomas Mitchell, de 75 años, un ex músico y ex descifrador de códigos de las fuerzas aéreas británicas (Royal Air Force), y su hijo Stuart, que es pianista. El ex militar ha definido el hallazgo como "música congelada". "La música se ha congelado en el tiempo en el simbolismo", explica Mitchell en su web, que detalla que el proyecto para descifrar el código de Rosslyn les ha llevado 27 años.

miércoles, 4 de agosto de 2010

Un hombre bastante humilde

BrahmsEn una cena celebrada en Berlín en honor a Brahms, el anfitrión propuso un brindis: “por el más grande de los compositores”. Brahms se levanto de inmediato y, alzando su copa, dijo: “Por Mozart”.

Un hombre bastante humilde

BrahmsEn una cena celebrada en Berlín en honor a Brahms, el anfitrión propuso un brindis: “por el más grande de los compositores”. Brahms se levanto de inmediato y, alzando su copa, dijo: “Por Mozart”.

Esto sí que es ingenio




Luciano Pavarotti

Lucciano Pavarotti fue uno de los grandes tenores del siglo XX pero pocos conocían hasta hace poco tiempo (1.997) que !no sabía música!. Era incapaz de leer una partitura. “Ya soy demasiado viejo para aprender…”. Y cómo lo hacía, os preguntaréis. Pues tiene establecido un sistema de símbolos y líneas de colores ascendentes y descendentes que indican la evolución de la melodía, que le sirve como recordatorio a la hora de interpretar.

Esto sí que es ingenio




Luciano Pavarotti

Lucciano Pavarotti fue uno de los grandes tenores del siglo XX pero pocos conocían hasta hace poco tiempo (1.997) que !no sabía música!. Era incapaz de leer una partitura. “Ya soy demasiado viejo para aprender…”. Y cómo lo hacía, os preguntaréis. Pues tiene establecido un sistema de símbolos y líneas de colores ascendentes y descendentes que indican la evolución de la melodía, que le sirve como recordatorio a la hora de interpretar.

El silencio NO EXISTE!

El compositor John Cage cuenta que, en cierta ocasión entró en una cámara anenoica para hacer experimentos en un ambiente en el que no se produjera ningún sonido. Cage escuchó con toda atención y llegó a la conclusión de que, a pesar de todo, oía dos sonidos, uno grave y otro agudo. Los científicos le informaron de que el sonido grave era su propia sangre circulando y el agudo su sistema nervioso funcionando. Cage llegó a la conclusión de que el silencio no existe.

El silencio NO EXISTE!

El compositor John Cage cuenta que, en cierta ocasión entró en una cámara anenoica para hacer experimentos en un ambiente en el que no se produjera ningún sonido. Cage escuchó con toda atención y llegó a la conclusión de que, a pesar de todo, oía dos sonidos, uno grave y otro agudo. Los científicos le informaron de que el sonido grave era su propia sangre circulando y el agudo su sistema nervioso funcionando. Cage llegó a la conclusión de que el silencio no existe.

Unas cuantas curiosidades juntas

Franz Schubert componía con una guitarra ya que era tan pobre que no podía disponer de un piano.

El compositor del siglo XVII Jean-Baptistet Lully, murió al gangrenársele una herida que se hizo en el pie con un bastón que utilizaba para llevar el compás durante la interpretación de una de sus composiciones.

Beethoven tenía un oído tan fino que, la continuada exposición a su propia música, le llevó a vivir parte de su vida con una sordera parcial y su Novena Sinfonía la compuso plenamente sordo.

Unas cuantas curiosidades juntas

Franz Schubert componía con una guitarra ya que era tan pobre que no podía disponer de un piano.

El compositor del siglo XVII Jean-Baptistet Lully, murió al gangrenársele una herida que se hizo en el pie con un bastón que utilizaba para llevar el compás durante la interpretación de una de sus composiciones.

Beethoven tenía un oído tan fino que, la continuada exposición a su propia música, le llevó a vivir parte de su vida con una sordera parcial y su Novena Sinfonía la compuso plenamente sordo.

Un auténtico maniático de la limpieza

[caption id="" align="alignright" width="267" caption="Manuel de Falla"][/caption]

El genial compositor, Manuel de Falla, tenía una personalidad un tanto especial.
Entre sus múltiples manías se encuentra una fuerte aversión a la suciedad, hasta el punto de tener que desinfectar personalmente con alcohol cada una de las teclas del piano en el que tocaba cuando daba un concierto, por el simple hecho de que había pasado por muchas manos. Tenía fobia a los microbios. Incluso llegó a desarrollar una tendinitis de tanto lavarse las manos.

Un auténtico maniático de la limpieza

[caption id="" align="alignright" width="267" caption="Manuel de Falla"][/caption]

El genial compositor, Manuel de Falla, tenía una personalidad un tanto especial.
Entre sus múltiples manías se encuentra una fuerte aversión a la suciedad, hasta el punto de tener que desinfectar personalmente con alcohol cada una de las teclas del piano en el que tocaba cuando daba un concierto, por el simple hecho de que había pasado por muchas manos. Tenía fobia a los microbios. Incluso llegó a desarrollar una tendinitis de tanto lavarse las manos.

Esto sí que es memoria... O.O

[caption id="" align="alignright" width="197" caption="Wolfgang Amadeus Mozart"][/caption]

A los catorce años Mozart era ya unafamado genio precoz que viajaba con su padre para dar distintos conciertos por ciudades y cortes europeas. Fue a esa edad cuando, pasando por Roma, acudieron ambos a la Basílica de San Pedro del Vaticano para escuchar un concierto que se ofrecía en la Capilla Sixtina y en el cual se interpretaba un famoso Miserere, obra de Allegri, cuya partitura era celosamente guardada y sobre la cual pesaba la prohibición de copiarla o reproducirla fuera del Vaticano. Tras el concierto, y ya en su alojamiento, el joven Mozart fue capaz de transcribirla de memoria nota por nota sin equivocarse, con lo que la partitura dejó de ser secreta y Allegri alcanzó cierta posteridad que de otra forma se le hubiese negado.

Esto sí que es memoria... O.O

[caption id="" align="alignright" width="197" caption="Wolfgang Amadeus Mozart"][/caption]

A los catorce años Mozart era ya unafamado genio precoz que viajaba con su padre para dar distintos conciertos por ciudades y cortes europeas. Fue a esa edad cuando, pasando por Roma, acudieron ambos a la Basílica de San Pedro del Vaticano para escuchar un concierto que se ofrecía en la Capilla Sixtina y en el cual se interpretaba un famoso Miserere, obra de Allegri, cuya partitura era celosamente guardada y sobre la cual pesaba la prohibición de copiarla o reproducirla fuera del Vaticano. Tras el concierto, y ya en su alojamiento, el joven Mozart fue capaz de transcribirla de memoria nota por nota sin equivocarse, con lo que la partitura dejó de ser secreta y Allegri alcanzó cierta posteridad que de otra forma se le hubiese negado.

2ª Guerra Mundial y Beethoven

Las famosas cuatro primeras notas de la Quinta Sinfonía de Beethoven fueron utilizadas en las transmisiones radiofónicas de la Segunda Guerra Mundial para fortalecer los ánimos, dado que en el código Morse tres puntos y una raya (esto es, tres notas cortas y una larga) equivalen a la «V», es decir, «Victoria».

2ª Guerra Mundial y Beethoven

Las famosas cuatro primeras notas de la Quinta Sinfonía de Beethoven fueron utilizadas en las transmisiones radiofónicas de la Segunda Guerra Mundial para fortalecer los ánimos, dado que en el código Morse tres puntos y una raya (esto es, tres notas cortas y una larga) equivalen a la «V», es decir, «Victoria».

Pues parece ser que no es "Para Elisa"...

La famosísima bagatela de Beethoven, para piano conocida como «Para Elisa» debe su popular nombre, según parece, a la confusiónde algún copista a la hora de transcribir el manuscrito original de la partitura. Debido a la mala legibilidad de la dedicatoria, donde parece estar escrito «Elisa» debe leerse, en realidad, «Teresa». Así, la bagatela debiera ser conocida como «Para Teresa».

Pues parece ser que no es "Para Elisa"...

La famosísima bagatela de Beethoven, para piano conocida como «Para Elisa» debe su popular nombre, según parece, a la confusiónde algún copista a la hora de transcribir el manuscrito original de la partitura. Debido a la mala legibilidad de la dedicatoria, donde parece estar escrito «Elisa» debe leerse, en realidad, «Teresa». Así, la bagatela debiera ser conocida como «Para Teresa».

DUELO DE TITANES

El fenómeno del virtuosismo también alcanzó al piano. Figuras como Thalberg, Liszt o Chopin brillaban con luz propia en el París del siglo XIX: la fama de alguno de ellos fue tal que en 1837 hubo un famoso duelo entre los dos grandes genios del piano: Liszt y Thalberg enfrentaron sus talentos en un famoso salón parisino. Nunca quedó claro quién fue el vencedor y el vencido de este singular y entrañable desafío.

[caption id="" align="alignleft" width="242" caption="Franz Liszt"][/caption]

[caption id="" align="alignright" width="277" caption="Sigismund Thalberg"][/caption]